La trampa de Pichetto para legalizar el aborto.

Cuando ya casi todos los senadores tomaron postura, y la ley de aborto está a punto de ser rechazada en el Senado, el jefe del bloque del PJ, Miguel Pichetto lanzó su última jugada para aprobar la ley.

Pichetto, que quiere ser candidato a presidente y lidera la ofensiva abortista en el Senado, busca convencer a senadores que ya se pronunciaron en contra de la ley, de aceptar algunas reformas.

Estas serían bajar de 14 a 12 las semanas de gestación como límite para realizar abortos, eliminar la sanción penal a los médicos que se nieguen a hacerlos, o incorporar la objeción de conciencia institucional para los sanatorios que estén en contra.

Sin embargo, si la ley fuera aprobada por el Senado con estas modificaciones cosméticas, cuando vuelva a Diputados, éstos insistirán con mayoría simple y aprobarán así el proyecto original.

De esa manera la ley que finalmente se sancione permitirá, por ejemplo, abortar a niños con discapacidad o malformaciones hasta el noveno mes, invocando la salud de la mujer, encarcelar a los médicos y obligar a cualquier sanatorio a realizar abortos.

Los senadores que anunciaron su voto por el no, 35 según los conteos, lo saben perfectamente, y no pueden dejarse arrastrar por esta jugada.

También lo saben la senadora por Neuquén, Lucila Crexel, quien ya adelantó que está contra el aborto pero se abstendrá, y los indecisos Juan Carlos Romero, Omar Perotti y José Alperovich.

Por último, lo sabe la senadora por San Luis, Eugenia Catalfamo, quien se pronunció en contra pero no iría a la sesión por su embarazo de ocho meses.

Por eso, la única chance de evitar la ley de muerte y no hacer el juego a los abortistas, es el #RechazoTotalEnElSenado.